Decorar una vivienda o negocio no es una tarea fácil, sobre todo si tenemos en cuenta que el objetivo es crear espacios acogedores y cómodos donde vamos a pasar mucho tiempo. Si bien la distribución y los materiales empleados son fundamentales, prestar especial atención a los colores en la decoración nos ayudará a crear ambientes estéticos con muchos beneficios.

¿Qué es la cromoterapia?

Existen numerosos estudios que determinan que los colores que nos rodean influyen positiva o negativamente en nuestro estado de ánimo, bien sea por la vibración que desprende o por la respuesta de nuestro cerebro hacia ellos. Y en eso se basa la cromoterapia: en usar los colores  para crear determinadas sensaciones que beneficien al cuerpo y la mente.

Por ello, si utilizamos hábilmente los colores en nuestros elementos decorativos podemos crear atmósferas adecuadas al efecto que deseemos obtener. Conozcamos cuáles son.

Verde: calma y naturaleza

Este color refrescante, tradicionalmente vinculado a la esperanza, tiene repercusiones muy positivas en la psique humana ya que induce a la calma y a la relajación. Además, es el color de la naturaleza y la frescura por lo que introducirlo en la decoración invita al optimismo y la vitalidad. Es muy recomendable usar elementos de este color en los dormitorios infantiles.

Azul: relax y confianza

Es uno de los colores primarios y, sin duda, uno de los favoritos en todo el mundo. Existen aproximadamente 11 tonos de azul y todos ellos transmiten sensaciones de relajación, lealtad y confianza, por lo que lo convierten en el preferido para la decoración de habitaciones o zonas de trabajo.

Marrón: seguridad y equilibrio

El marrón y sus tonalidades son de los más utilizado en la decoración de espacios interiores ya que es el color de las materias primas que nos ofrece la naturaleza. Su utilización en las habitaciones invita a la serenidad, equilibrio y recogimiento, a la vez que trasmite sensación de abundancia y robustez.

Blanco: pureza y claridad

Sin duda, es uno de los imprescindibles en la decoración de interiores ya que su uso invita a la tranquilidad y la armonía. Combina perfectamente con todos los demás, y transmite una sensación de limpieza y claridad a la vez que potencia la luz natural de las habitaciones. Descubre más en nuestro post Decoración en blanco, un color para cualquier estancia”

Rosa: bienestar y encanto

Creado de la combinación entre el blanco y el rojo, el rosa es un color que evoca sensaciones agradables como la alegría, la ternura y la calidez. Utilizado en sus tonos más suaves funciona muy bien en la decoración de cualquier estancia ya que aporta un toque de frescura y encanto.

Amarillo: energía y optimismo

El amarillo es un color vivo que estimula la creatividad y el positivismo, además su brillo y vibración activa el intelecto. En decoración, podemos introducirlo  sin abusar para que no crear espacios demasiado chillones o combinarlo con el blanco para crear atmósferas limpias y luminosas.

Y hoy queremos acabar el post con una frase del famoso escritor Johann Wolfgang von Goethe: “Al entrar en contacto con un color determinado, éste se sincroniza de inmediato con el espíritu humano, produciendo un efecto decidido e importante en el estado de ánimo.” ¿Has encontrado ya tu color?